Backup, replicación y DRP, tres piezas distintas
Backup, replicación y plan de recuperación resuelven problemas diferentes y se complementan. Confundirlos es una de las razones por las que una empresa descubre, en medio de un incidente, que no puede recuperarse como esperaba.
Estas son las tres líneas que trabajamos:
- Backup: copias periódicas de servidores físicos, virtuales y correo, que permiten volver a un punto anterior en el tiempo.
- Replicación: copia continua de servidores virtuales a un sitio alterno, en la nube, en otra ciudad o en otro edificio, lista para encenderse.
- Recuperación ante desastres: el plan (DRP) que define qué se recupera, en qué orden, en cuánto tiempo y quién lo ejecuta.
La regla 3-2-1 como punto de partida del backup empresarial
La regla 3-2-1 recomienda tener tres copias de tus datos, en dos tipos de almacenamiento distintos, con una de ellas fuera de tu sede. Es una práctica ampliamente aceptada porque evita que un solo evento, como un incendio o un ataque de ransomware, destruya todas las copias a la vez.
A partir de esa base ajustamos la frecuencia de los respaldos, el tiempo que se conservan y el destino de cada copia según la criticidad de cada sistema.
Respaldo administrado o como servicio
Puedes tener la solución de respaldo en tu infraestructura y que tu equipo la opere con nuestro soporte, o delegar la operación completa. Con backup como servicio (BaaS) nos encargamos de ejecutar, vigilar y verificar los respaldos por ti.
En ambos casos las copias solo valen si se pueden restaurar. Por eso incluimos pruebas de restauración y documentamos el procedimiento para que no dependa de la memoria de una sola persona.
Cómo trabajamos un proyecto de continuidad
Empezamos por identificar qué sistemas son críticos y cuánto tiempo y cuántos datos puede perder tu empresa en cada uno. Con eso dimensionamos almacenamiento, licencias y enlaces, implementamos la solución y la dejamos probada. Si además necesitas un plan formal, lo construimos contigo y lo ensayamos.
