En qué se diferencia de un chatbot tradicional
Los chatbots tradicionales siguen árboles de opciones fijas y fallan cuando la pregunta no está prevista. Un asistente basado en modelos de lenguaje entiende preguntas escritas de muchas formas y redacta respuestas completas.
Para que responda con datos correctos, lo conectamos a tus fuentes: preguntas frecuentes, manuales, políticas, catálogo o sistemas internos. Esta técnica se conoce como generación aumentada por recuperación (RAG).
Casos de uso de chatbots para empresas
Un chatbot funciona mejor en tareas con preguntas repetidas y respuestas documentadas. Estos son algunos usos habituales:
- Atención a clientes en tu sitio web y canales de mensajería.
- Consulta del estado de pedidos, trámites o solicitudes.
- Asistente interno para políticas de recursos humanos y procedimientos.
- Soporte de primer nivel para usuarios de tus sistemas.
- Calificación de prospectos antes de pasar a ventas.
Control de lo que responde el asistente
Un asistente de IA puede equivocarse o inventar datos si no tiene límites. Por eso definimos de qué temas puede hablar, qué fuentes usa, cómo responde cuando no sabe y en qué momento pasa la conversación a una persona.
Las conversaciones quedan registradas para revisar respuestas, detectar vacíos en la información y mejorar el asistente con el tiempo.
Del piloto a producción
Empezamos con un piloto sobre un conjunto limitado de temas y usuarios. Medimos qué proporción de consultas resuelve, dónde falla y qué opinan los usuarios; después ampliamos su alcance y lo conectamos a más canales. Si además quieres que el asistente ejecute tareas, lo combinamos con automatización con agentes.
