Qué revisa una auditoría informática
La auditoría se enfoca en las áreas que sostienen tu operación. El alcance se ajusta al tamaño de tu empresa y a lo que más te preocupa, y suele cubrir estos frentes:
- Infraestructura: servidores, almacenamiento, virtualización, red y su estado de soporte.
- Seguridad: configuración del firewall, protección de endpoints, correo y exposición a internet.
- Respaldos: qué se respalda, dónde se guarda y si se ha probado restaurar.
- Continuidad: qué ocurre si falla un servidor clave o el sitio principal.
- Licenciamiento: licencias vigentes frente al uso real.
Del hallazgo a la recomendación
Una lista larga de hallazgos sin prioridad no ayuda a decidir. Por eso clasificamos cada hallazgo según su riesgo y el esfuerzo que requiere corregirlo, y proponemos un orden de trabajo.
Algunas correcciones son de configuración y se resuelven rápido. Otras requieren inversión, como renovar equipos o incorporar una solución de respaldo. En esos casos la recomendación incluye el dimensionamiento.
Consultoría y dimensionamiento de soluciones
El dimensionamiento define la capacidad que necesita una solución: recursos de cómputo y almacenamiento, rendimiento del firewall, número de licencias. Se calcula con datos de uso reales y con el crecimiento que esperas, no con estimaciones genéricas.
Como coordinamos varios fabricantes, comparamos alternativas con criterio técnico y te proponemos la que mejor se ajusta a tu presupuesto y a tu operación. La consultoría también cubre decisiones de arquitectura, como mantener cargas en sitio o moverlas a la nube.
Qué recibes al terminar la auditoría
Al cierre entregamos un informe con el estado actual, los hallazgos priorizados y un plan de acción. Si decides avanzar, la implementación la hace el mismo equipo que conoce tu diagnóstico, lo que ahorra tiempo de levantamiento.
El diagnóstico también sirve como punto de partida para servicios gestionados, porque deja claro qué sistemas son críticos y qué conviene monitorear.
