Qué es un ADC
Un ADC, o controlador de entrega de aplicaciones, es un equipo físico o virtual que se ubica delante de tus servidores y decide a cuál enviar cada solicitud. Es la evolución del balanceador de carga tradicional, con funciones de optimización y seguridad de aplicaciones.
Para el usuario, la aplicación tiene una sola dirección. Detrás, el ADC reparte el trabajo y retira del grupo cualquier servidor que deje de responder.
Funciones del balanceo de carga ADC
Estas son las funciones principales que configuramos al implementar un ADC:
- Distribución de tráfico entre servidores con distintos algoritmos.
- Chequeos de salud que detectan servidores caídos y los sacan de circulación.
- Persistencia de sesión para que un usuario siga en el mismo servidor.
- Descarga de cifrado SSL/TLS para liberar a los servidores de aplicación.
- Balanceo entre centros de datos o entre sitio y nube.
Cuándo lo necesita tu empresa
Un ADC tiene sentido cuando una aplicación no puede depender de un solo servidor: portales de clientes, banca en línea, comercio electrónico, sistemas internos con muchos usuarios o servicios publicados hacia internet.
También ayuda en los mantenimientos, porque puedes actualizar un servidor a la vez mientras los demás atienden el tráfico.
ADC y seguridad de aplicaciones
El ADC suele trabajar junto a un firewall de aplicaciones web (WAF) y a los certificados SSL/TLS de tus servicios. Diseñamos estas piezas en conjunto para que el tráfico llegue filtrado, cifrado y bien distribuido a tus aplicaciones, estén en sitio o en la nube.
